Definición y a quién afecta
La GPC sistematiza la atención de cualquier intoxicación o envenenamiento, en niños y adultos, con un principio: primero salvar la vida y después eliminar o inactivar el tóxico. Divide el tratamiento en tres fases:
- Emergencia (apoyo vital básico en el sitio): retirar de la fuente, iniciar descontaminación y reanimación básica.
- Apoyo vital avanzado en urgencias.
- Descontaminación y detoxificación con el paciente estable: descontaminación efectiva, antídotos y medidas de eliminación.
Cómo se diagnostica
Identifica el tóxico, la dosis y el tiempo, y reconoce su toxicocinética. La evaluación sigue el orden del trauma:
- Primaria (ABCDE): vía aérea con control cervical, ventilación y oxígeno, circulación, déficit neurológico, exposición y prevención de hipotermia.
- Secundaria (A a G): vía aérea avanzada, ajuste de la oxigenación, vía IV y monitoreo, Descontaminación, Eliminación facilitada, F, terapia específica (antídoto), y G, pedir ayuda al toxicólogo.
En la mayoría de los intoxicados, el soporte básico con buena reanimación hídrica, electrolítica y ácido-base basta para estabilizarlos.
Qué hacer primero
Descontamina según la vía: lavado ocular, lavado de piel y anexos, barrido de polvos y descontaminación gastrointestinal. El jarabe de ipecacuana no debe usarse ni dentro ni fuera del hospital. El lavado gástrico da su mayor beneficio en los primeros 60 minutos; complicaciones: aspiración, laringoespasmo, arritmias, perforación esofágica. El carbón activado adsorbe el tóxico y reduce su absorción.
Tratamiento según la GPC
Técnicas de eliminación corpórea:
| Técnica | Lo que dice la GPC |
|---|---|
| Dosis múltiples de carbón activado | Eliminación corpórea de fármacos con circulación enterohepática |
| Uresis forzada (cristaloides + diurético de asa) | En desuso: eficacia nunca comprobada; causa sobrecarga, edema pulmonar, hipernatremia e hipokalemia |
| Alcalinización urinaria | Bicarbonato de sodio IV en dosis repetidas para mantener el pH urinario en 7.5 a 8.5; útil en salicilatos, fenobarbital, clorpropamida y metotrexato |
| Acidificación urinaria (cloruro de amonio, ácido ascórbico) | En desuso: escasa eficacia y acidosis metabólica grave |
En la alcalinización, el tóxico ionizado queda atrapado en la orina (trampa iónica): cada aumento de 1.0 en el pH multiplica por 10 la eliminación urinaria. Contraindicación absoluta: insuficiencia renal aguda o crónica; relativa: insuficiencia cardiaca previa.
Eliminación extracorpórea (diálisis peritoneal, hemodiálisis, hemofiltración, hemoperfusión, exanguinotransfusión, plasmaféresis). Indicaciones:
- Dosis tóxica muy alta o concentraciones plasmáticas elevadas.
- Gravedad clínica y complicaciones de la intoxicación.
- Que el procedimiento remueva más de 30% del tóxico.
Hemodiálisis: el tóxico debe tener peso molecular menor de 50,000 Da, volumen de distribución menor de 1 L/kg, baja unión a proteínas e importante eliminación renal (como el salicilato y el litio). La hemoperfusión elimina tóxicos pequeños y grandes, incluso unidos a proteínas; la hemofiltración sirve en pacientes inestables.
Cuándo referir
Llama o traslada al experto en toxicología (paso G) ante intoxicaciones graves, necesidad de antídotos específicos o de eliminación extracorpórea, que requieren hospital con terapia intensiva y hemodiálisis.
Lo que el ENARM pregunta
- Medida para eliminar salicilatos: alcalinizar la orina con bicarbonato IV, pH urinario 7.5 a 8.5.
- La insuficiencia renal contraindica la alcalinización: pasa a hemodiálisis.
- Uresis forzada y acidificación urinaria ya no se usan.