Definición y a quién afecta
La ansiedad es una emoción normal ante una amenaza; se vuelve trastorno cuando es desproporcionada, persistente y afecta el funcionamiento. El trastorno de pánico (CIE-10 F41.0) consiste en crisis recurrentes de ansiedad intensa, de inicio súbito y no ligadas a una situación previsible. Estas pacientes acuden una y otra vez a urgencias convencidas de tener un infarto.
Factores de riesgo: historia familiar de ansiedad u otros trastornos mentales, ansiedad o timidez marcada en la infancia, eventos estresantes o traumáticos (incluido el abuso), ser mujer, comorbilidad psiquiátrica (sobre todo depresión), enfermedad médica y consumo de sustancias. Los trastornos de ansiedad aumentan el riesgo de conducta suicida.
Cómo se diagnostica
Una crisis de pánico típica dura minutos y combina opresión torácica, palpitaciones, disnea, parestesias, temblor, sudoración, mareo y miedo a morir o a perder el control.
Criterios CIE-10 del trastorno de pánico:
- Varios ataques graves de ansiedad vegetativa en el periodo de aproximadamente un mes.
- En circunstancias sin peligro objetivo.
- No limitados a situaciones conocidas o previsibles.
- Entre las crisis, el paciente está relativamente libre de ansiedad (puede haber ansiedad anticipatoria leve).
- No se deben a un trastorno orgánico ni al consumo de sustancias.
Antes de atribuir el cuadro a ansiedad, descarta una causa orgánica. Los estudios iniciales incluyen:
| Estudio | Para descartar |
|---|---|
| Electrocardiograma (y troponina si hay dolor torácico) | Isquemia y arritmias |
| Hormonas tiroideas | Hipertiroidismo |
| Glucosa | Hipoglucemia |
| Biometría, electrolitos, creatinina, pruebas hepáticas, lípidos, examen de orina | Anemia y alteraciones metabólicas |
| Interrogatorio de fármacos y sustancias | Estimulantes, cafeína, abstinencia de benzodiacepinas o alcohol |
Escalas de apoyo: Hamilton para ansiedad (14 reactivos, heteroaplicada) e Inventario de Beck (21 reactivos, autoaplicado).
Qué hacer primero
En la crisis aguda, tranquiliza, explica que los síntomas no indican daño cardiaco una vez descartada la causa orgánica, y ofrece psicoeducación. Si se requiere fármaco para la crisis de pánico, la GPC señala como tratamiento de elección una benzodiacepina a dosis baja (diazepam, alprazolam, clonazepam o lorazepam), solo en la fase aguda.
Tratamiento según la GPC
- Mantenimiento: los antidepresivos son los únicos medicamentos indicados a largo plazo; los ISRS (sertralina, paroxetina, fluoxetina, fluvoxamina, citalopram) son la primera elección.
- Si no puede usarse un ISRS o no hay mejoría a las 12 semanas, cambia a un tricíclico (imipramina o clomipramina).
- No uses benzodiacepinas en la fase de mantenimiento: causan dependencia, abstinencia y recaída al suspenderlas.
- Terapia cognitivo conductual: aumenta la proporción de pacientes con mejoría a los 6 meses y reduce los síntomas depresivos; combínala con el fármaco.
- Venlafaxina: máximo 75 mg/día; evítala con riesgo de arritmias, infarto reciente o hipertensión no controlada.
- No hay evidencia para neurolépticos ni propranolol en el trastorno de pánico.
Seguimiento: al iniciar un fármaco, revalora en las primeras 2 semanas y después a las 4, 6 y 12 semanas; a las 12 semanas decide si continúas o cambias; luego cada 8 a 12 semanas.
Cuándo referir
Refiere a psiquiatría si no hay respuesta tras dos esquemas adecuados, hay ideación suicida, comorbilidad psiquiátrica grave (depresión mayor, consumo de sustancias) o discapacidad importante.
Lo que el ENARM pregunta
- Lo primero ante palpitaciones y disnea: descartar causa orgánica (ECG, tiroides, glucosa, biometría).
- Criterios: varios ataques en un mes, sin peligro objetivo, impredecibles, con calma entre crisis.
- Mantenimiento: ISRS + terapia cognitivo conductual, no benzodiacepinas.