Lecciones · Pediatría

Reflujo vesicoureteral en pediatría: grados I a V, DMSA para cicatrices y manejo conservador

5 min de lectura · SEDENA-309-10

Material de estudio. No sustituye el juicio clínico.

Definición y a quién afecta

El reflujo vesicoureteral (RVU) es el paso retrógrado de orina de la vejiga al uréter y al riñón. Cerca de 1-2% de los niños lo tiene (1% en México) y aparece en 25-40% de los niños con pielonefritis aguda. En recién nacidos predomina en varones; en todas las demás edades la relación mujer:hombre es de 4-6:1. Entre 17 y 37% de las hidronefrosis prenatales se deben a RVU.

El diagnóstico parte de distintos escenarios: hidronefrosis en el ultrasonido prenatal, estudio de un niño con infección urinaria o disfunción vesical, antecedente familiar de RVU u otras malformaciones.

Cómo se diagnostica

Clasificación internacional (estándar mundial):

GradoHallazgo en la cistografía
ILlega solo al uréter, sin dilatarlo
IILlega a uréter, pelvis y cálices, sin dilatarlos
IIILigera dilatación de uréter, pelvis y cálices, con fondos de saco preservados
IVDilatación moderada ureteropielocalicial con cierta tortuosidad; se ven las impresiones papilares
VGran dilatación con tortuosidad grave y pérdida de la morfología calicial y de las impresiones papilares
  • Cistouretrografía miccional seriada (CUMS) y cistografía isotópica directa (CID): concuerdan para detectar RVU; la CID es más sensible (97% contra 55%) y radia menos, por lo que se recomienda para el control; la ecocistografía es alternativa.
  • Gammagrafía renal estática con DMSA marcado con Tc99m: recomendada para diagnosticar cicatrices renales; es la prueba que las detecta de forma más precoz.
  • El ultrasonido renal es el estudio inicial ante infección urinaria o hidronefrosis.

Qué hacer primero

Tras una pielonefritis, completa el estudio por imagen, identifica el grado y busca cicatrices con DMSA. Investiga disfunción vesical o miccional y estreñimiento, que deben tratarse porque cambian el manejo.

Tratamiento según la GPC

  • El tratamiento observacional o conservador es el modelo de elección inicial, porque la cirugía no ofrece beneficios adicionales destacables en la aparición de cicatrices ni en la función renal.
  • Medidas higiénico-dietéticas: buena ingesta de líquidos, micciones frecuentes, buenos hábitos miccionales y manejo del estreñimiento.
  • Profilaxis antibiótica: en el RVU grados I a III no ha demostrado reducir significativamente la recurrencia de infección ni las cicatrices, por lo que no se recomienda de forma generalizada; se reserva para casos seleccionados y grados altos.
  • Explica a los padres la posibilidad de resolución espontánea, el alto porcentaje de resolución con tratamiento endoscópico y que la desaparición del reflujo no necesariamente evita el daño renal.
  • El reimplante quirúrgico corrige el reflujo con alta efectividad en los grados bajos y se reserva para la falla del manejo conservador, las infecciones febriles recurrentes, el daño renal progresivo o los grados altos.

Seguimiento cistográfico: en grados bajos sin infecciones ni complicaciones, cada 2 a 3 años; en grados IV-V con profilaxis y sin complicaciones, cada año, por la posibilidad de retirarla.

Cuándo referir

Todo niño con RVU demostrado, hidronefrosis prenatal, pielonefritis recurrente o cicatrices renales se refiere a urología o nefrología pediátrica para definir el manejo y el seguimiento. Cambia la conducta ante infecciones febriles de repetición o aparición de nuevas cicatrices.

Lo que el ENARM pregunta

  • Clasificar el grado según la imagen: el grado II llega a cálices sin dilatarlos.
  • La DMSA para buscar cicatrices renales.
  • El manejo conservador como elección inicial, sin profilaxis de rutina en los grados I a III.
  • La CUMS o la cistografía isotópica para demostrar el reflujo.

Cifras clave

Prevalencia en niños1-2% (1% en México)
RVU en niños con pielonefritis aguda25-40%
Relación mujer:hombre fuera del periodo neonatal4-6:1
Estudio para cicatrices renalesGammagrafía con DMSA-Tc99m
Sensibilidad de la cistografía isotópica directa97% (CUMS 55%)
Tratamiento inicial de elecciónObservacional o conservador
Seguimiento cistográfico en grados IV-VCada año

Trampas comunes

  • Indicar profilaxis antibiótica de rutina a todo niño con RVU grado I a III.
  • Usar el ultrasonido para descartar cicatrices renales: el estudio indicado es la DMSA.
  • Operar de entrada un reflujo de grado bajo.
  • Olvidar tratar el estreñimiento y la disfunción miccional.

GPC: Diagnóstico y tratamiento del reflujo vesicoureteral en pediatría (SEDENA-309-10, 2010) · Evidencias y recomendaciones: 3.1 Antecedentes; 3.3 Definición (clasificación internacional de grados de reflujo); 4.2 Diagnóstico (cistografía, gammagrafía con DMSA); 4.4 Tratamiento (manejo conservador, medidas higiénico-dietéticas, profilaxis antibiótica, tratamiento endoscópico y quirúrgico); Seguimiento cistográfico

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Preguntas de esta lección

Un caso clínico cita esta guía (3 preguntas).

  • PE-066 · 3 preguntas