Definición y a quién afecta
El síndrome de rubéola congénita (SRC) aparece cuando la madre adquiere la rubéola poco antes de la concepción o en el primer trimestre. El virus causa múltiples defectos: auditivos, oculares, cardiovasculares y del neurodesarrollo. El riesgo baja mucho después de la semana 16.
| Semana de la infección materna | Riesgo de SRC según la GPC |
|---|---|
| Antes de la semana 11 | 90% |
| Semanas 11 y 12 | 33% |
| Semanas 13 y 14 | 11% |
| Semanas 15 y 16 | 24% |
| Después de la semana 16 | 0% |
El objetivo primordial de la vacunación contra la rubéola es evitar el SRC. No basta con vacunar: hay que verificar que las mujeres en edad reproductiva estén inmunes.
Cómo se diagnostica
Antecedentes maternos: sin vacuna triple viral ni rubéola previa; enfermedad exantemática poco antes o durante el primer trimestre; contacto con casos o brotes. Ante un recién nacido con malformaciones sugestivas, investiga la inmunidad y la exposición materna.
Hallazgos:
- Neonatales transitorios: trombocitopenia y púrpura, hepatoesplenomegalia, hepatitis, meningoencefalitis, radiotransparencias óseas, adenopatías y bajo peso.
- Auditivos y del SNC: sordera neurosensorial (la alteración más frecuente, a veces progresiva), retraso mental, microcefalia, convulsiones.
- Cardiovasculares: conducto arterioso persistente, estenosis de la arteria pulmonar, defectos del tabique ventricular.
- Oculares: catarata (perlada, nuclear, bilateral en 50%), retinopatía, microftalmia, coriorretinitis, nistagmo y glaucoma.
- Tardíos: neumonitis intersticial a los 3-12 meses, diarrea crónica, diabetes insulinodependiente, autismo, tiroiditis y encefalopatía progresiva.
Criterios serológicos definitivos: aislamiento viral, IgM específica al nacimiento, IgG persistente más allá de los 8 meses (4 veces mayor a lo esperado), RNA viral en el recién nacido o confirmación de rubéola materna en el embarazo. La PCR puede hacerse en orina, exudado faríngeo, secreción nasal y sangre. Una IgG de 10 UI/mL o más se considera protectora.
Qué hacer primero
Confirma el diagnóstico durante el primer mes de vida para iniciar un tratamiento integral temprano (estimulación temprana y rehabilitación). Haz prueba de audición y evaluación somatosensorial. Si la madre tuvo exantema con fiebre o contacto en el embarazo, refiere al niño para serología aunque se vea sano.
Tratamiento según la GPC
No hay tratamiento antiviral; cada alteración recibe su tratamiento propio.
- La hepatoesplenomegalia no requiere intervención; solo se vigila.
- La trombocitopenia no requiere corticoides, porque se autolimita.
- Envía a rehabilitación neurolingüística y física lo antes posible.
Aislamiento y contagio: el niño con SRC excreta virus por todas sus secreciones, sobre todo por la faringe, hasta 27 meses, aunque la mayoría deja de hacerlo después del año. Asegura que sus contactos (familia y personal de salud) sean inmunes y evita el contacto con embarazadas. Desde los 3 meses pueden hacerse cultivos; dos cultivos negativos con un mes de diferencia indican que ya no es portador.
Prevención: vacunación infantil universal con triple viral, inmunidad de las niñas antes de la edad reproductiva, asesoría preconcepcional y vacuna posparto a la mujer sin inmunidad antes del alta.
Cuándo referir
- Oftalmología: opacidad corneal, cataratas y retinopatía; la catarata congénita preferentemente en las primeras 6 semanas de vida.
- Otorrinolaringología: potenciales evocados auditivos si la madre tuvo rubéola en el primer trimestre.
- Cardiología pediátrica: sospecha de cardiopatía o IgM positiva.
- Neurología pediátrica: restricción del crecimiento, microcefalia o calcificaciones.
- Del primer al segundo nivel: niño no diagnosticado al nacer con datos sugestivos.
Lo que el ENARM pregunta
- La tríada de sordera, catarata y cardiopatía (conducto arterioso o estenosis pulmonar).
- IgM al nacimiento como diagnóstico.
- Vigilar la hepatoesplenomegalia y no dar corticoides por la trombocitopenia.
- Oftalmología en las primeras 6 semanas por la catarata.