Definición y a quién afecta
La hepatitis C es la infección del hígado por un virus RNA de la familia Flaviviridae, género Hepacivirus, que se replica en los hepatocitos. Como no es directamente citopático, tiende a la infección crónica y persistente, con riesgo de cirrosis y carcinoma hepatocelular. En México, la transmisión más frecuente ocurrió en receptores de sangre y hemoderivados antes de 1996; después siguen el uso de drogas y la vía sexual.
La fibrosis progresa más rápido con alcohol > 50 g/día, obesidad, edad > 50 años, sexo masculino, coinfección con VIH o VHB y tabaquismo. Adquirir el virus después de los 40 años acelera la fibrosis. El VHC no se transmite por abrazos, besos, utensilios de cocina ni lactancia materna.
Cómo se diagnostica
Casi siempre el diagnóstico es inesperado en un paciente asintomático con antecedente de transfusión. Cerca de 25% (10-40%) de los infectados crónicos tienen ALT persistentemente normal, así que una ALT normal no lo descarta.
A quién ofrecer la prueba: elevación persistente e inexplicable de ALT, uso de drogas intravenosas, VIH, transfusión antes de 1996, contacto sexual con portadores, hemodiálisis, hemofilia, trasplante, trabajadores de la salud, tatuajes o perforaciones, e hijos de madre infectada.
| Prueba | Para qué sirve según la GPC |
|---|---|
| Anti-VHC por ELISA de 3a generación | Escrutinio inicial; sensibilidad 99%; sigue positivo aun tras curación |
| ELISA negativo en inmunocompetente | Suficiente para excluir infección crónica |
| PCR para RNA del VHC | Confirma infección activa ante anti-VHC positivo; detecta desde la 1a-2a semana |
| RNA con anti-VHC negativo | Inmunocomprometido (VIH con CD4 < 200), sospecha de infección aguda |
| Genotipo | A todos; en México genotipo 1 72.2%, genotipo 2 18%, genotipo 3 9.8% |
| Biopsia hepática | Al menos 25 mm; no es esencial antes de tratar |
Los anticuerpos aparecen entre la 7a y la 8a semana tras la infección. Puede haber falsos negativos del ELISA en inmunosupresión grave, hemodiálisis e hipogammaglobulinemia. Ante un resultado positivo, pide una segunda prueba para confirmar la identificación de la muestra.
La evaluación inicial incluye química sanguínea, biometría hemática, radiografía de tórax y ultrasonido abdominal; prueba de embarazo en mujeres en edad reproductiva.
Qué hacer primero
Confirma viremia con RNA y orienta al paciente:
- Vacuna contra hepatitis A a todo infectado crónico sin inmunidad, por riesgo de hepatitis A fulminante; considera también la vacuna contra hepatitis B.
- No compartir rastrillo, cepillo de dientes, cortaúñas ni jeringas; no donar sangre, órganos ni tejidos; sexo seguro.
- Suspender alcohol y tabaco, porque aceleran la enfermedad.
Tratamiento según la GPC
El objetivo es la respuesta viral sostenida, que reduce mortalidad, cirrosis y hepatocarcinoma. Esta versión de la GPC es anterior a los antivirales de acción directa; su esquema estándar es interferón pegilado más ribavirina:
- Genotipos 1 y 4: 48 semanas. Genotipos 2 y 3: 24 semanas, con ribavirina a dosis fija de 800 mg.
- Peg-interferón alfa 2a 180 µg semanal subcutáneo, con ribavirina 1000 mg (≤ 75 kg) o 1200 mg (> 75 kg).
- Si el RNA sigue positivo a la semana 24, suspende.
Contraindicaciones: embarazo, depresión grave o trastorno psiquiátrico no controlado, insuficiencia hepática descompensada, cardiopatía, enfermedad tiroidea no controlada y diabetes mal controlada.
Cuándo referir
Refiere al especialista para decidir el tratamiento antiviral. Sin tratamiento, vigila clínica y bioquímicamente al menos una vez al año; con cirrosis, cada 6 meses. El cirrótico que logra respuesta sostenida sigue en vigilancia cada 6 a 12 meses por riesgo de hepatocarcinoma.
Lo que el ENARM pregunta
- Que el anti-VHC es escrutinio y el RNA por PCR confirma la infección activa.
- La transfusión antes de 1996 como factor de riesgo típico en México.
- La vacuna contra hepatitis A (y B) en el paciente con VHC.
- Que la lactancia materna no transmite el VHC.